Los agentes de inteligencia artificial son cada vez más considerados como compañeros de trabajo digitales, capaces de colaborar con los equipos y asumir distintas tareas. Sin embargo, nuevas investigaciones muestran que muchas empresas todavía tienen dificultades para llevar estas soluciones a gran escala.
Una encuesta realizada a más de 500 líderes empresariales y de TI en Estados Unidos reveló una importante brecha entre las expectativas de las organizaciones y su capacidad actual para implementar agentes de IA.
Casi tres de cada cuatro líderes esperan que, en los próximos cuatro años, la mitad de sus negocios sean reconstruidos o diseñados en torno a agentes de IA. Sin embargo, aunque el 42% afirmó que sus organizaciones ya probaron o implementaron agentes, solo el 15% logró escalar sistemas multiagente en toda la empresa.
El desafío está en la estructura
Una de las principales dificultades se encuentra en la arquitectura y los procesos que rodean a estos agentes.
Solo el 21% de los líderes considera que sus procesos empresariales están preparados para la IA basada en agentes, mientras que apenas uno de cada cinco afirma que su organización está lista para rediseñarlos.
En muchos casos, las empresas están incorporando agentes a sus métodos de trabajo actuales, buscando obtener resultados rápidamente, sin transformar todavía los procesos que los rodean.
A esto se suman otros obstáculos para la escalabilidad, como la dificultad para acceder a los datos, gestionar los agentes y afrontar integraciones costosas.
El desafío, entonces, no parece estar únicamente en incorporar agentes de IA, sino en construir el entorno necesario para que puedan crecer y trabajar de manera efectiva dentro de toda la organización.